28 de abril de 2008

Un pálido punto azul.


A continuación presento el extracto de un texto de uno de los pocos humanos sensatos que ha caminado por el azul planeta vecino: Carl Sagan, astrónomo, planetólogo y difusor de la ciencia (odio la palabra dibulgación).

Corría el día 14 de febrero de 1990. La Sonda Voyager, que estaba a más de 6000 millones de kilómetros de la Tierra giró y tomó una imagen del planeta. La foto muestra un espacio vacío surcado por una banda de luz producida por los rayos del Sol. En un píxel en el centro de esa foto brilla un minúsculo y ridículo punto de luz: La Tierra. Un pálido punto azul.

“Tuvimos éxito en tomar esta fotografía, y al verla, ves un punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. Sobre él, todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.

Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos.

Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.”

Carl Sagan.

26 de abril de 2008

Las cosas pequeñas son muy grandes.


¿Ven lo que sujetan mis dos regordetes dedos? Ese pequeño trapo que atrapo con mis dedos son los pañales de cuando era un bebé. Es que me pongo de un tiernooo...

Mis mamás, las cuatro decían que iba a ser un marcianito muy mono. Pero ya ven, uno se va estropeando.

9 de abril de 2008

Merde! Otra vez sá colgao!!!

Si es que tenía que haber comprao un Mak.

4 de abril de 2008

Alien-nación


Este es el retrato robot del individuo no terrestre más buscado en la tierra. Si alguien sabe del su paradero, por favor, notifíquenlo en la Dirección General de Policía Marciana.

Por cierto, es raro y feo pa aburrir, el andoba.

El retrato robot ha sido enviado desde la tierra.